EL TLACUACHE

Una antigua leyenda mesoamericana cuenta que el animalito que se conoce en México como Tlacuache, fue quien llevó el fuego al hombre, cuando era exclusivo de los dioses. El tlacuache robó una brasa de la hoguera, la guardo en su bolsa marsupial y se la dio a los hombres. Durante la hazaña se quemó la cola. Es por esto que es “el pequeño come fuego”, o mejor aún, el “Prometeo mexicano”.

Fernando Cervantes Reza. Biólogo por la Facultad de Ciencias, UNAM. Maestro y Doctor por la Universidad de Kansas Estados Unidos. Se especializa en mamíferos, biogeografía y genética de la conservación.

BIODIVERSIDAD Y MEDICINA

En los últimos 30 años la importancia de la biodiversidad y de las substancias naturales que producen plantas y hongos, ha decaído en la industria farmacéutica mundial y en la medicina. Actualmente, se emplean principalmente para modificarlas químicamente y como inspiración para producir otras substancias semisintéticas en los laboratorios. Si bien, además, de la biodiversidad, hoy existen métodos muy sofisticados para obtener nuevos fármacos, los éxitos son insuficientes. Algunos analistas, opinan que la Industria Farmacéutica está en crisis, pues cada año son pocos los medicamentos innovadores que llegan a la clínica y requirieron inversiones gigantescas para desarrollarlos, por lo cual son muy caros. Esto ocurre cuando la sociedad demanda menores costos y otras alternativas terapéuticas. En este contexto, es necesario mirar nuevamente hacia la biodiversidad, investigar y aprovechar su potencial para usar con eficacia y seguridad las plantas medicinales; así como, para desarrollar fitomedicamentos a partir de extractos de plantas valorados química y farmacológicamente.

Ricardo Reyes Chilpa. Doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Biólogo y Maestro en Ciencias en Ecología y Recursos Bióticos. Investigador del Instituto de Química de la UNAM. Investigador Nacional Nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadores

VISITAS GUIADAS EN EL JARDÍN BOTÁNICO DE LA UNAM

El Jardín Botánico del Instituto de Biología de la UNAM es el segundo jardín botánico más antiguo del país y tiene un carácter nacional por la diversidad y representatividad de sus colecciones. Además de mantener colecciones de plantas vivas, el Jardín Botánico del IB-UNAM realiza actividades de difusión y educación, así como de investigación y de conservación de la diversidad vegetal mexicana.

Elia Herrera Torralba
Encargada de la Difusión del Jardín Botánico. Realiza cursos de capacitación para profesores y talleres para público en general. Asimismo, brinda apoyo a las actividades de la Asociación Amigos del Jardín A.C.

OBESIDAD Y PLANTAS MEDICINALES

La obesidad es una enfermedad crónica que afecta a más de mil millones de adultos, en todo el mundo. Para el año 2030, su prevalencia se duplicará y se convertirá en el mayor problema de salud del siglo XXI. En México, el consumo de suplementos dietéticos y mezclas de hierbas para promover la pérdida de peso es una práctica común. ¿Pero qué tan eficaces son estas plantas? ¿Se han evaluado a estas plantas? ¿Se conocen los compuestos activos?

Fabiola Domínguez. 
Dra. en Ciencias con especialidad en Biotecnología, Investigadora Titular del Laboratorio de Biotecnología de Productos Naturales, del IMSS, miembro del SNI nivel 2.

MÉXICO PARAÍSO DE LAS CRASULÁCEAS

Las Crasuláceas son plantas de hojas gruesas o “crasas”. Muchas de las especies de esta familia son muy populares en jardinería y floricultura, porque son pequeñas y requieren cuidados mínimos. Durante la década de 1970 hubo en enorme saqueo de crasuláceas en México; tal fue el impacto que hoy en día esta familia tiene 13 especies en la Norma Oficial Mexicana clasificadas como plantas en riesgo de extinción. Sin embargo, se han iniciado diversos esfuerzos para contrarrestar esta situación; uno de ellos ha sido la instalación de diversos centros de propagación de estas plantas. Las crasuláceas son algunas de las plantas mas usadas en las llamadas “azoteas verdes”.

Panuncio Jerónimo Reyes Santiago. Biólogo por la Facultad de Ciencias, UNAM. Responsable del programa de cultivo y propagación de cactáceas y suculentas en el jardín botánico de la misma institución. Promotor de las azoteas verdes.

AZOTEAS VERDES

La falta de áreas verdes y la contaminación en las grandes ciudades han llevado a imaginar nuevas maneras de crear jardines urbanos, como las “azoteas verdes”; que además de brindar una hermosa vista, ofrecen beneficios ambientales, al captar agua de lluvia, reduciendo las islas de calor y los contaminantes del aire. Países en Europa, hoy son los modelos a seguir en este tipo de proyectos ecológicos.

Panuncio Jerónimo Reyes Santiago. Biólogo por la Facultad de Ciencias, UNAM. Responsable del programa de cultivo y propagación de cactáceas y suculentas en el jardín botánico de la misma institución. Promotor de las azoteas verdes.

Los daños y perjuicios derivados de la explotación irracional han llevado a crear leyes para conservar y proteger la naturaleza. Sin embargo, es necesario preguntarse: ¿Funcionan las leyes mexicanas para proteger el medio ambiente y el bien común? Es por ello, que el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM organizó el pasado 4 de junio del 2019, en el marco conmemorativo del día mundial del ambiente, un conversatorio para responder esa pregunta. Participaron diferentes especialistas que analizaron las leyes y su eficacia para proteger a nuestro ambiente. Hoy les presentamos un resumen.

Omar Arellano Aguilar. Es Doctor en Ciencias por el Instituto de Ecología de la UNAM. Profesor de la Facultad de Ciencias de la misma institución. Coordinador de la Licenciatura en Ciencias de la Tierra. Su trabajo se ha enfocado a la eco- toxicología, evaluación del riesgo y diagnóstico ambiental. Es miembro de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad.

En el estado de Tabasco, aproximadamente el 70% de su superficie son «tierras bajas», es decir que sufren inundaciones de forma natural, cuando menos una vez al año. El origen de la planicie tabasqueña son los sedimentos que los grandes ríos han depositado desde hace millones de años sobre los bordos de playa, dando lugar a un paulatino avance de la línea de costa. En la época prehispánica, el ser humano aprendió a convivir con las inundaciones periódicas e incluso las empleó en su beneficio al desarrollar sistemas agrícolas de pantano, algunos semejantes a las chinampas. Sin embargo, las obras de infraestructura hidráulica efectuadas desde hace 70 años para drenar gran parte de la llanura, han frenado este proceso, revirtiendo Incluso el avance del litoral. Las llanuras bajas y depresiones ocupadas por lagunas y pantanos aún dominan el paisaje, pero están amenazadas por la incapacidad del ser humano contemporáneo para entender y convivir con la naturaleza.

Dra. Alma Orozco Segovia, es Bióloga y Maestra en Ciencias por la UNAM. Actualmente labora en el Instituto de Ecología de la misma Universidad. Es autora de numerosas investigaciones sobre la germinación de las semillas de árboles tropicales de las Selvas de México y de varios libros, entre ellos “La Destrucción de la Naturaleza”.

M. en C. Humberto Peraza Villarreal, Ingeniero Agrícola y Maestro en Ciencias por la UNAM. Actualmente labora en el Instituto de Ecología de la misma Universidad. Su línea de trabajo es fisiología vegetal y agroecología.

Hoy día en los pantanos de Tabasco aún se realiza el cultivo de maíz con el sistema llamado “Marceño”. Este agroecosistema, de origen prehispánico, es altamente productivo y es una alternativa para las zonas inundables. Actualmente se practica en 203 comunidades rurales Maya Chontal y mestizas. Durante la estación seca del año (de marzo a mayo) se siembra una variedad criolla de maíz, precoz y tolerante a la humedad. La vegetación natural de los pantanos, como los “popales”, se corta e incorpora al suelo fértil y húmedo como abono y acolchado. La cosecha se realiza, en cayucos o a caballo, durante la temporada de lluvias que causa la inundación natural de las tierras bajas. El manejo de los pantanos con este agroecosistema decayó en la década de 1970, cuando se aplicó el Plan Chontalpa, desecando una gran extensión de tierras anegadas, principalmente por el represamiento del Rio Grijalva y del Rio Usumacinta. Sin embargo, el agroecosistema “Marceño” debe retomarse, pues no solo es altamente productivo; sino, además, brinda refugio para peces, tortugas, crustáceos y aves. Es una reserva de alimentos, agua y recursos forestales que ejemplifica el manejo agroecológico del entorno natural sin alterar drásticamente los procesos naturales.

Dra. Alma Orozco Segovia, es Bióloga, Maestra y Doctora en Ciencias por la UNAM. Actualmente labora en el Instituto de Ecología de la misma Universidad. Su línea de trabajo es la fisiología de la germinación de semillas, así como la ecología.

M. en C. Humberto Peraza Villarreal, es Ingeniero Agrícola y Maestro en Ciencias por la UNAM. Actualmente labora en el Instituto de Ecología de la misma Universidad. Su línea de trabajo es fisiología vegetal y agroecología.

En el corazón de la Ciudad de México se encuentra el Bosque de Chapultepec, uno de los parques urbanos más importantes del mundo; el cual cuenta, entre otros atractivos con un Zoológico. Desde su creación y a lo largo de su historia, el Zoológico de Chapultepec ha enfrentado con éxito numerosos retos. En el mes de julio de 2019 se celebrarán 95 años de haber abierto sus puertas al público, siendo uno de los centros más importantes para la conservación de la biodiversidad, en donde especies animales en peligro de extinción han encontrado una oportunidad para vivir. Conocer la historia Zoológico de Chapultepec nos permite entender el gran esfuerzo de muchos amantes de la naturaleza, entre los cuales resalta su fundador, el biólogo Alfonso Luis Herrera.

Dra. Regina Horta Duarte. Maestra y Doctora en Historia por la Universidad Estadual de Campinas, en Brasil. Actualmente es Profesora Titular de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil. Se especializa en Historia del Brasil., así como en la investigación de los zoológicos de América Latina en el siglo XX.