LA VIDA EN LA SELVA LACANDONA

La Selva Lacandona abarca oficialmente 1.8 millones de hectáreas ubicadas en diversos municipios del Estado de Chiapas, México, entre ellos: Palenque, Ocosingo y Las Margaritas. Sin embargo, solo quedan menos de 300,000 hectáreas bien conservadas. En esta zona se encuentran 15 tipos de vegetación, en especial la Selva Alta Perennifolia, que se caracteriza por sus enormes árboles, clima cálido, lluvias abundantes y frecuentes. Forma parte de la cuenca del río Usumacinta. La Selva Lacandona posee una alta biodiversidad: 3400 especies de plantas, 625 de mariposas; 345 de aves, 114 de mamíferos y 84 de reptiles. El nombre “Lacandona” se origina de la comunidad indígena descendiente de los mayas localizada en las orillas del Lago Miramar. Su centro ceremonial se encuentra en la isla Lacan-Tun (“piedra grande”). La Selva Lacandona está habitada por un mosaico de etnias, principalmente tzotziles, tzeltales, choles y por supuesto, lacandones.

Invitado: Eduardo Chankin, Es Maya Hach-Winik o conocido popularmente como Lacandones. «Hablo el maya, con una cultura y tradición de generaciones que me acompañan». Lacandón del Sur.

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Los daños y perjuicios derivados de la explotación irracional han llevado a crear leyes para conservar y proteger la naturaleza. Sin embargo, es necesario preguntarse: ¿Funcionan las leyes mexicanas para proteger el medio ambiente y el bien común? Es por ello, que el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM organizó el pasado 4 de junio del 2019, en el marco conmemorativo del día mundial del ambiente, un conversatorio para responder esa pregunta. Participaron diferentes especialistas que analizaron las leyes y su eficacia para proteger a nuestro ambiente. Hoy les presentamos un resumen.

Omar Arellano Aguilar. Es Doctor en Ciencias por el Instituto de Ecología de la UNAM. Profesor de la Facultad de Ciencias de la misma institución. Coordinador de la Licenciatura en Ciencias de la Tierra. Su trabajo se ha enfocado a la eco- toxicología, evaluación del riesgo y diagnóstico ambiental. Es miembro de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad.