Al ser un sistema complejo es susceptible a la contaminación por el aporte indirecto o directo de otras fuentes de agua residual, entre otras. Es por ello que en ciertos periodos del año se pueden generar afloramientos de microorganismos que desechan al medio sustancias o metabolitos responsables del aporte de color, olor y sabor al agua, algunos de estos nocivos a los seres humanos.

Flor Tania Escárcega Olivares es Bióloga por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México y estudiante de maestría en Ingeniería Ambiental con especialidad en Agua en la máxima casa de estudios. Trabajó inicialmente con aguas residuales municipales, estudiando cómo se formaban películas de microorganismos sobre piedras de polietileno durante su tratamiento y se degradaban contaminantes utilizando espectroscopía de infrarrojo con transformada de Furier. Posteriormente trabajó junto al Maestro Juan Luis Sandoval en la remoción de metabolitos tóxicos de algas verde-azules producidas en fuentes de agua para consumo humano realizando un pretratamiento al agua conocido como pre-oxidación; proyecto del cual derivó su interés en la remoción de la cianotoxina Microcistina-LR, una potente toxina que afecta directamente al hígado de los seres humanos y otros mamíferos. Su estudio se enfoca en la remoción tanto de la cianobacteria como su toxina, integrando diversos procesos en un tren de tratamiento para su escalamiento a planta.