La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) define la ciencia como “la mayor empresa colectiva de la humanidad. La ciencia ofrece soluciones para los desafíos de la vida cotidiana y nos ayuda a responder a los grandes misterios de la humanidad. Para afrontar los desafíos del desarrollo sostenible, gobiernos y ciudadanos tienen que entender el lenguaje de la ciencia y adquirir una cultura científica. Asimismo, los científicos han de comprender los problemas a los que se enfrentan los gobernantes y esforzarse en buscar soluciones pertinentes y comprensibles para los gobiernos y la sociedad en general”. Como en muchos aspectos de la vida, los gobiernos pueden definir políticas públicas para bien o para mal de la sociedad, crear o destruir, por lo cual es importante conocerlas.

Ricardo Reyes Chilpa. Doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Biólogo y Maestro en Ciencias en Ecología y Recursos Bióticos. Investigador del Instituto de Química de la UNAM. Investigador Nacional Nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadores.

El Códice de la Cruz-Badiano fue escrito en 1552 en el Real Colegio de Indios de la Santa Cruz de Tlatelolco, en la actual Ciudad de México. Su autor fue el médico tlatelolca Martín de la Cruz. La traducción al latín la realizó otro profesor indígena del Colegio, Juan Badiano, originario de Xochimilco. Sin embargo, el título que su autor realmente le confirió es: Libellus Medicinalibus Indorum Herbis, esto es: “Librito de Hierbas Medicinales de las Indias”. Se trata del primer libro de tema botánico, farmacéutico y médico escrito en el continente americano, 31 años después de la conquista. Contiene bellas ilustraciones a color de la flora de México. Su sobrevivencia es un verdadero milagro, durante casi 400 años permaneció desconocido y inédito. Este es un libro fundamental para México y el mundo, que es necesario conocer e investigar, púes representa una verdadera ventana en el tiempo que nos remite a la cultura nahua mesoamericana, así como a las ideas renacentistas y medievales europeas.

Ricardo Reyes Chilpa Se graduó como Biólogo en la Universidad Autónoma Metropolitana, es Maestro en Ecología por el Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos y como Doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es Investigador en el Instituto de Química de la misma Universidad, donde imparte los cursos: Química y Farmacología de Plantas Medicinales y Ecología Química

El Códice de la Cruz-Badiano fue escrito en 1552 en el Real Colegio de Indios de la Santa Cruz de Tlatelolco, en la actual Ciudad de México. Su autor fue el médico tlatelolca Martín de la Cruz. La traducción al latín la realizó otro profesor indígena del Colegio, Juan Badiano, originario de Xochimilco. Sin embargo, el título que su autor realmente le confirió es: Libellus Medicinalibus Indorum Herbis, esto es: “Librito de Hierbas Medicinales de las Indias”. Se trata del primer libro de tema botánico, farmacéutico y médico escrito en el continente americano, 31 años después de la conquista. Contiene bellas ilustraciones a color de la flora de México. Su sobrevivencia es un verdadero milagro, durante casi 400 años permaneció desconocido y inédito. Este es un libro fundamental para México y el mundo, que es necesario conocer e investigar, púes representa una verdadera ventana en el tiempo que nos remite a la cultura nahua mesoamericana, así como a las ideas renacentistas y medievales europeas.

Ricardo Reyes Chilpa Se graduó como Biólogo en la Universidad Autónoma Metropolitana, es Maestro en Ecología por el Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos y como Doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es Investigador en el Instituto de Química de la misma Universidad, donde imparte los cursos: Química y Farmacología de Plantas Medicinales
y Ecología Química

Los seres humanos han utilizado plantas para aliviar y prevenir diversas enfermedades, para darle sabor, color y olor a sus alimentos, así como en rituales y ceremonias. Estas propiedades se deben a ciertos compuestos químicos, llamados metabolitos secundarios, que se producen en las hojas, raíces, flores, semillas y frutos. Algunos ejemplos, son: aceites esenciales de olores agradables que contienen eucaliptol, mentol, limoneno, o bien alcaloides como la nicotina y la cocaína con efectos sobre el sistema nervioso. ¿Por qué las plantas producen estas substancias? Hoy día sabemos, que la naturaleza no tiene por objetivo servir al ser humano. La Ecología Química ha descubierto que estas substancias son en realidad defensas químicas de las plantas contra los insectos, hongos, bacterias, pero también pueden atraer polinizadores o insectos adaptados por un proceso coevolutivo. Este es le caso de las larvas de mariposa monarca (Danaus plexipplus) que ingieren plantas tóxicas y usan esas substancias como defensa a los pájaros; más aún, en su estado adulto pueden transformar los alcaloides del néctar de las flores de su dieta en feromonas, es decir en atrayentes sexuales.
 
Ricardo Reyes Chilpa Se graduó como Biólogo en la Universidad Autónoma Metropolitana, es Maestro en Ecología por el Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos y como Doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es Investigador en el Instituto de Química de la misma Universidad, donde imparte los cursos: Química y Farmacología de Plantas Medicinales
y Ecología Química

México forma parte de un selecto grupo de países considerados como megadiversos. En el territorio nacional se encuentran cerca del 10 al 12% de todas las especies vegetales del mundo. Además, posee una gran diversidad cultural, la cual se expresa en el número de lenguas habladas, la cual comprende 54 idiomas. A lo largo del tiempo, numerosos grupos étnicos y campesinos, han generado y transmitido de forma oral un vasto cúmulo de conocimientos sobre el uso de las especies vegetales y en particular de sus propiedades medicinales. Para lograr que las plantas medicinales se apliquen con eficacia y seguridad se requiere de un diálogo de saberes entre especialistas de las comunidades indígenas y campesinas con científicos de las universidades, mediante un programa nacional de investigación que organice y concentre los esfuerzos.

Ricardo Reyes Chilpa Se graduó como Biólogo en la Universidad Autónoma Metropolitana, es Maestro en Ecología por el Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos y como Doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es Investigador en el Instituto de Química de la misma Universidad, donde imparte los cursos: Química y Farmacología de Plantas Medicinales
y Ecología Química