Hoy día, en las sociedades modernas, diversos compuestos con actividad sobre el sistema nervioso central se han convertido en un grave problema de salud y social, ya que tienen efectos adictivos. Estas sustancias pueden ser sintéticas (como las anfetaminas) o de origen vegetal (como los opiáceos de la amapola, la cocaína de la coca, o la nicotina del tabaco). Sin embargo, el uso tradicional de las plantas que producen esos compuestos es mágico-religioso en sociedades mas cercanas a la naturaleza y no recreativo; por esta razón, los sabios Richard Evans Schultes y Albert Hofmann las nombraron “Plantas de los Dioses”. Sorprendentemente, existen plantas psicoactivas que en lugar de crear adicción, presentan efectos antiadictivos. Tal es el caso de la iboga, una planta sagrada de África Central que los pigmeos y otras etnias usan para soñar despiertos y comunicarse con sus ancestros en rituales muy sofisticados. La corteza de la raíz contiene alcaloides que podrían usarse en el tratamiento de adicciones, en especial a drogas de abuso, como los opiáceos.

Invitado:
Félix nació en 1979 en Alemania y se graduó como Biólogo y Maestro en Ciencias en la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente cursa el Doctorado en Ciencias Biológicas en la misma Universidad.

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