En las culturas prehispánicas las guacamayas eran consideradas dioses por sus colores: amarillo como el sol, rojo como el fuego y azul como el cielo; no obstante, en la actualidad son enjauladas y tratadas como mascotas. Desde 1970 esta especie se encuentra en peligro de extinción debido a la caza ilegal y la tala de las selvas. Para comercializarlas, los polluelos son robados de sus nidos, los transportan hacinados y mal alimentados, de tal forma que sólo uno de cada 10 sobrevive. En el pasado, se encontraban guacamayas hasta Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz y Campeche. Hoy, solo ocasionalmente son vistas en el corredor selvático que sobrevive entre Guatemala, Chiapas y Oaxaca. Sin embargo, existen proyectos para rescatarlas. Hasta el momento han liberado aproximadamente 100 guacamayas rojas en los Tuxtlas, Veracruz. Para el éxito de estos esfuerzos es fundamental la educación ambiental para crear conciencia en los habitantes de las comunidades campesinas sobre la importancia de las guacamayas, fomentar su cuidado y alimentación, protegerlas de los cazadores. Estas acciones fomentan el ecoturismo y la economía local

Patricia Escalante, es Bióloga, Maestra y Doctora en Ciencias por la UNAM. Investigadora del Departamento de Zoología del Instituto de Biología de la misma Universidad. Se especializa en la conservación de aves silvestres, en especial guacamayas.

En México, como en la mayoría de los países, se ha vivido un proceso de urbanización sin precedentes. «Durante los últimos 30 años la población del país ha crecido 1.4 veces, mientras que la superficie urbana ha aumentado 5.9 veces». Llenas de ventajas y desventajas, las ciudades atraen como nunca a la población con la oferta de trabajo, servicios, cultura y prosperidad. Las personas les inyectan vida a las ciudades; ocupan una casa, son productivos, circulan por sus calles, compran en sus tiendas y además con sus acciones cotidianas impulsan su desarrollo. Las ciudades de tamaño intermedio están en un momento crucial, tienen muchos recursos aprovechables y sus problemas son aún controlables, pero es necesario tener conciencia de ellos y plantear las políticas necesarias.

Taide Báez Velázquez es Licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM. Es coordinadora y fundadora del Laboratorio de Proyectos sociales LAPSO, cuenta con varios artículos publicados

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) define la ciencia como “la mayor empresa colectiva de la humanidad. La ciencia ofrece soluciones para los desafíos de la vida cotidiana y nos ayuda a responder a los grandes misterios de la humanidad. Para afrontar los desafíos del desarrollo sostenible, gobiernos y ciudadanos tienen que entender el lenguaje de la ciencia y adquirir una cultura científica. Asimismo, los científicos han de comprender los problemas a los que se enfrentan los gobernantes y esforzarse en buscar soluciones pertinentes y comprensibles para los gobiernos y la sociedad en general”. Como en muchos aspectos de la vida, los gobiernos pueden definir políticas públicas para bien o para mal de la sociedad, crear o destruir, por lo cual es importante conocerlas.

Ricardo Reyes Chilpa. Doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Biólogo y Maestro en Ciencias en Ecología y Recursos Bióticos. Investigador del Instituto de Química de la UNAM. Investigador Nacional Nivel 3 del Sistema Nacional de Investigadores.

El sargazo flotante fue conocido por primera vez en su viaje a las «Indias» en 1492, Cristóbal Colón notificó de unas algas flotando en el «Mar de los Sargazos» (Sargassum fluitans), desconocidas hasta entonces. El Mar de los Sargazos ocupa 4,164,000 km2 en el Mar Atlántico y está formado por algas flotantes de las especies Sargassum natans y S. fluitans. El sargazo flotante proporciona sustrato, refugio y áreas de alimentación para invertebrados, tortugas y peces, 10 de estas especies son endémicas. Existen parches de sargazo flotante desde el Golfo de México hasta el mar abierto; estas islas flotantes están dirigidas por las corrientes. Una teoría preliminar señala que los cambios recientes en los patrones de corrientes superficiales pueden estar desplazando el sargazo hacia nuevas regiones y áreas costeras. Los abundantes arribazones de sargazo que llegan a las playas pueden ser una amenaza, ya que su descomposición tiene efectos negativos en las actividades turísticas y en las pesquerías; además el sargazo pelágico trae especies exóticas alterando el equilibrio a otros ambientes. Durante 2015, se observaron cantidades masivas de sargazo pelágico sobre el Mar Caribe, afectando los recursos acuáticos, la pesca, las costas, el medio acuático y el turismo. Sin embargo, no se puede asegurar que los arribazones provengan del Mar de los Sargazos, ya que hay poblaciones dispersas en el Golfo de México y el Caribe, que podrían haber tenido un crecimiento acelerado y crear un agregado gigante que aunado a la corrientes atípicas podrían haber dirigido esta biomasa a las Playas de Cancún. Instituciones de gobierno nacionales y extranjeras están monitoreando vía satélite este fenómeno con el fin de entender su dinámica y origen. ¿Qué podemos hacer mientras tanto? Limpiar nuestras playas e intentar dar un uso a esta biomasa: Como alimento de animales (harina de algas), extracción de ácido algínico (ficocoloide) y como fertilizante, entre otros. Es urgente estudiar este fenómeno desde un punto de vista interdisciplinario para contestar preguntas como ¿De dónde proviene el sargazo?, ¿Cuál es su biomasa?, ¿Cuál es su duración?, ¿Es un evento local o global?, ¿Cambios en las corrientes?, ¿Causas (contaminación)? Sin duda es un tema que debemos estudiar que nos ayude a entender el fenómeno y sobre todo a predecirlo.

José Luis Godínez Ortega
Biólogo y Maestro en Ciencias egresado de la UNAM y Dr. en Ciencias por el CINVESTAV. Curador de la colección de algas del Herbario Nacional del Instituto de Biología de la UNAM.

El cambio climático es uno de los problemas más severos al que se enfrenta la humanidad. Se manifiesta por el aumento en la temperatura del planeta y se debe al incremento en los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano al quemar petróleo y carbono para el transporte y producción de energía, así como, a la deforestación e incendios forestales. Los avances en la investigación del cambio climático y las crecientes evidencias de sus graves peligros ambientales, sociales y económicos, han obligado a que en los últimos años los gobiernos del mundo lo incorporen en sus agendas. Pero, ¿Cómo combatir el cambio climático? Los bosques y selvas pueden ser una manera de mitigarlo.

José Antonio Benjamín Ordóñez
Biólogo por la Facultad de Ciencias de UNAM y Doctor en Ciencias Biomédicas, Instituto de Ecología de la misma institución, Evaluador Acreditado por del fondo FONSEC SEMARNAT. Ha publicado varios libros y artículos.

El cambio climático es uno de los problemas más severos al que se enfrenta la humanidad. Se manifiesta por el aumento en la temperatura del planeta y se debe al incremento en los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano al quemar petróleo y carbono para el transporte y producción de energía, así como, a la deforestación e incendios forestales. Los avances en la investigación del cambio climático y las crecientes evidencias de sus graves peligros ambientales, sociales y económicos, han obligado a que en los últimos años los gobiernos del mundo lo incorporen en sus agendas. Pero, ¿Cómo combatir el cambio climático? Los bosques y selvas pueden ser una manera de mitigarlo.

José Antonio Benjamín Ordóñez
Biólogo por la Facultad de Ciencias de UNAM y Doctor en Ciencias Biomédicas, Instituto de Ecología de la misma institución, Evaluador Acreditado por del fondo FONSEC SEMARNAT. Ha publicado varios libros y artículos.

Las biznagas son plantas de forma columnar-corta, de la familia de las cactáceas que crecen en zonas áridas. Algunas especies se han empleado en la gastronomía nacional para elaborar dulces como el llamado “acitrón” que se emplea para adornar las roscas de reyes, en los chiles en nogada y otros platillos. Sin embargo, la gran demanda de acitrón pone en riesgo a las poblaciones naturales de esta cactácea, ya que su crecimiento es muy lento y las zonas en que crece están continuamente transformadas por el ser humano. Frente a este panorama es necesario investigar y lograr el cultivo de biznagas.
Cecilia Leonor Jiménez Sierra es Doctora en Ciencias (Biología) Licenciatura de Biología en la Universidad Autónoma Metropolitana y la Maestría y el Doctorado en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es Profesora-Investigadora del Departamento de Biología (Área de Ecología) en la Universidad Autónoma Metropolitana -Unidad Iztapalapa, Cuenta con 54 publicaciones científicas y de divulgación y es coautora de varios libros científicos sobre el uso tradicional de recursos y bioconservación.

Los manglares son uno de los ecosistemas más interesantes por su biodiversidad, así como por sus interacciones entre microorganismos, plantas y animales. Proporcionan protección a los ecosistemas terrestres como los huracanes. Para evaluar el grado de contaminación de manglares por actividades humanas, se pueden utilizar los indicadores microbiológicos, como las bacterias coliformes, lo que permitirá hacer propuestas de conservación de esos ecosistemas

Guadalupe Virginia Nevárez Moorillón es Química Bacterióloga Parasitóloga, con un Doctorado en Microbiología por la Universidad del Norte de Texas. Ha obtenido dos veces el Premio Chihuahua (1999 y 2011), así como del Premio Nacional en Ciencia y Tecnología de Alimentos (2006). En el 2016, el Congreso del Estado de Chihuahua la reconoció como Chihuahuense Distinguida

El guajolote o pavo doméstico tiene su centro de origen y de domesticación en México. A la llegada de los españoles era una especie de uso común para las culturas existentes, por lo que se asume que el conocimiento sobre su crianza, alimentación y reproducción es milenario. Las comunidades indígenas y campesinas de México se ubican en áreas con muy alta diversidad biológica. El conocimiento que tienen estos grupos humanos de su ambiente y la biodiversidad impacta favorablemente en la conservación de las especies útiles, como el guajolote.

Es Biólogo y Dr. en Ciencias por la UNAM: Labora en el Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM. Su línea de investigación es la Etnozoología.

En la zona centro de la Ciudad de México se encuentra uno de los colegios más antiguos de la ciudad. Por más de dos siglos y medio el Colegio Vizcaínas ha sido testigo y actor de la historia de México. Fundada en 1767 por un grupo de vascos que radicaban en México con la finalidad de proteger y educar a niñas huérfanas y viudas. El Colegio sigue siendo una institución de beneficio social, que tiene un gran compromiso con la sociedad, la educación y el medio ambiente
Rocío Téllez Estrada
Bióloga egresada de la Facultad de Ciencias de la UNAM con Maestría en Administración de Instituciones Educativas en la Universidad del Valle de México. Es autora de 11 libros de texto para Primaria y Secundaria y ha escrito más de 50 artículos de investigación, docencia y divulgación de las ciencias en diversas revistas. Ha sido profesora en las de 150 cursos presenciales y en línea, asesora pedagógica, Directora y Coordinadora de área y desde 2014 a la fecha es Directora Académica del Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas I.A.P., en la Ciudad de México.