El complejo lagunar Ojo de Liebre, Guerrero Negro es la salina natural más grande del mundo, se encuentra en el estado de Baja California Sur. Es parte del corredor del Pacifico que utilizan las aves migratorias que vienen desde Alaska incluso Rusia para pasar el invierno en diversos humedales de México, así como en Centro y Sudamérica. El complejo lagunar ha sido nombrado sitio prioritario por la comisión RAMSAR. Si eres un amante de las aves, aquí definitivamente encontrará un espectáculo natural único: ¡4,000 o 6,000, incluso más aves, de diferentes especies, moviéndose al mismo tiempo, como si fuera un solo ser!
 
Iván Fernando Pozas Ocampo. Biólogo Marino, egresado de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, donde trabajó con aves playeras, acuáticas y marinas. Actualmente estudia la Maestría en Ciencias en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) con venenos de serpientes de cascabel.
Los bioplásticos provienen de fuentes naturales y renovables. Todos son degradables por microorganismos como las bacterias, hongos y algas. Los primeros bioplásticos conocidos fueron fabricados a partir de vegetales, en especial del almidón de la papa, maíz y yuca, proporcionando materiales para elaborar cubiertos, envases y bolsas.
 
Hoy día existen una variedad de bioplásticos provenientes de bacterias, como los PLA y PHA que ya se comercializan; pero todavía no pueden competir en precio con los plásticos tradicionales, ya que su fabricación sigue siendo más cara. También están limitados precisamente por su biodegradabilidad, pues a veces se necesitan materiales para fabricar productos de larga duración; pero, la estabilidad de los bioplásticos es suficiente para fabricar la mayoría de los envases que utilizamos y tiramos cada día, por lo que su uso contribuye a disminuir la acumulación de residuos.
 
Daniel Arrieta Baez es Químico Farmacéutico Biólogo por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, realizo su maestría en el Instituto Politécnico Nacional y su Doctorado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM. Realizo un postdoctorado en la City University de Nueva York, en los Estados Unidos. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores. Trabaja en el Instituto Politécnico Nacional, institución que en 2016 le otorgó el Premio a la Investigación por dirigir el proyecto “Obtención de Biopolímeros de los Residuos Agroindustriales de la Cáscara del Jitomate.”
Se estima que la producción de plásticos a nivel mundial equivale a 300 millones de toneladas por año. Un estudio calcula que se han producido 8,300 millones de toneladas de plásticos desde que se produjeron a gran escala en la década de 1950, esta cifra equivaldría al peso de mil millones de elefantes. Su durabilidad los convierte en materiales comercialmente favorables, pero sobre todo en contaminantes persistentes. En la última década, ha surgido un gran interés en el estudio de los desechos plásticos en mares, lagos y ríos, el cual se ha extendido a los microplasticos, es decir: fragmentos menores a 5 milímetros.
 
En la actualidad aún se desconoce el impacto adverso de los microplásticos en los océanos, así como su destino final y sus repercusiones ambientales, por lo que su estudio ha comenzado a ser abordado por diversos grupos de investigación. A pesar de que países como Estados Unidos y los que conforman la Unión Europea han reconocido esta problemática, e inclusive han fomentado políticas de restricción sobre estos desechos, en México los trabajos en este sentido son escasos.
 
Nancy Ramírez Álvarez es Oceanóloga y Doctora en Oceanografía Costera la por la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Autónoma de Baja California. Actualmente es investigadora en el Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la misma institución. Cuenta con 20 años de experiencia. Sus Líneas de investigación son: “Contaminación Ambiental (Marina y Terrestre)” y “Desechos Plásticos y su Repercusión en el Ambiente”. Actualmente estudia la presencia de microplásticos en el agua y sedimento de la Bahía de Todos Santos, en Baja California; México.

México es uno de los países con mayor biodiversidad del mundo. De acuerdo a un estudio publicado en 2013 por Llorente y Ocegueda en la Revista Mexicana de Biodiversidad, alberga alrededor de 23,000 especies de plantas, aproximadamente el 10% de todas las que existen en el mundo, ocupando el quinto lugar. En cuanto a fauna, es el segundo a nivel mundial en reptiles con 864 especies, el tercero en mamíferos con 564 y el quinto en anfibios con 376. Las actividades relacionadas con el ser humano han afectado en gran medida los ecosistemas y a las poblaciones de muchas especies. Algunos grupos de la sociedad civil se han organizado en defensa de la Biodiversidad y realizan numerosas acciones.

Leonardo Ramos Barbosa Es Presidente de Economía y Ambiente, Asociación Civil. Es Maestro en Educación y Comunicación Ambiental. Cuenta con 9 años de experiencia en educación ambiental. Laboró en la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la CDMX, en el área de Participación Ciudadana y Educación Ambiental.

La Pitaya (no pitahaya) es un fruto de cactáceas columnares del género Stenocereus. Hay en varias regiones de México pero por su importancia destacan la zona de la Mixteca en Oaxaca y Puebla, la zona de Jalisco y en menor cantidad Sonora, San Luis Potosí y Querétaro. Es un fruto jugoso y carnoso muy refrescante en época de calor y que, por ser una planta nativa de zonas áridas y semiáridas no requiere de grandes cantidades de agua para su cultivo. Al igual que otros frutos de cactáceas se le reconocen propiedades hipoglucemiantes. En las regiones en donde se produce suele ser un importante instrumento económico. Actualmente existe u gran interés en varios mercados nacionales e internacionales por esta fruta
 
María de Lourdes Yáñez Bióloga y Doctora por la Universidad Autónoma Metropolitana, donde actualmente es Profesora. ´Maestra en Ciencias de los Alimentos por la Universidad de Arkansas USA y Mtra. En Fisiología Poscosecha de frutas y Hortalizas por la Extinta Escuela Nacional de Fruticultura, Ha publicado más de 30 artículos sobre el tema y 3 libros sobre el tema. Es miembro de la Red Nacional de Investigación en Pitaya y Pitahaya auspiciada por el Sistema Nacional de Recursos Fitogenéticos.
http://www.comunicacionsocial.uam.mx/boletinesuam/541-16.html

De las 5 subespecies de lobo que habitan el continente americano, en México solo hay una.. Las décadas de 1950 y 1960 fueron devastadoras para las poblaciones que existían del lobo mexicano: Canis lupus baileyi. Debido a diferentes factores como la cacería, la destrucción del hábitat y los diferentes mitos que satanizaron al Lobo Gris Mexicano, esta subespecie actualmente se encuentra en la Norma Oficial Mexicana 059 en la categoría de “Especie Probablemente Extinta en Vida Silvestre”. Para poder reintroducirla con éxito se desarrollaron planes multidisciplinarios. Hace 20 Años se reintrodujeron en EEUU y hace 7 en México. Para su reproducción y liberación se consideran principalmente los estudios genéticos, ecológicos, fisiológicos, y de comportamiento. El programa de recuperación desde su origen ha sido binacional.

Invitado: Miguel Ángel Armella Biólogo por la Universidad Autónoma Metropolitana, donde actualmente es Profesor. Es Doctor por la Universidad de Arkansas USA. Sus Líneas de investigación son: “Comportamiento y Fisiología de Carnívoros Mexicanos en Peligro de Extinción, así como Ecología de Cactáceas. Es Miembro del “Grupo de Expertos en Lobos Mexicano Asesores de SEMARNAT” Autor de 4 libros y 46 publicaciones

Se dice que el ecoturismo nació en 1980, pero probablemente tiene más de 100 años, cuando al interés por visitar ciudades, se sumó el conocer parques y maravillas naturales, como los geiseres y los osos de Yellowstone y las Cataratas del Niagara en los Estados Unidos. Tal vez, incluso en sus antecedentes se pueden encontrar las grandes expediciones del siglo XIX con personajes tan importantes, como Darwin o Humboldt, entre otros. ¿Pero cómo interpretar hoy los viajes a la naturaleza en esta nueva era? La juventud tiene un gran gusto por conocer y vivir experiencias no tradicionales, por ello se aventuran y realizan el llamado ecoturismo o turismo ecológico, teniendo la experiencia de la cercanía y cuidado del medio ambiente.

Samantha Escobedo Valtierra es Licenciada en Administración de Empresas por la Universidad Nacional Autónoma de México. Trabajó para una gran cadena de la industria del turismo, pero sobre tiene un gran gusto por la biodiversidad y ecoturismo, cuenta con varios reportajes en su blog sobre sus viajes y experiencias caminando México y el mundo.

Entre los ecosistemas forestales de México y Latinoamérica, se encuentran las selvas altas perennifolias, también llamadas bosques tropicales húmedos. Su nombre deriva de la gran densidad y riqueza de plantas que ahí crecen, a la alta estatura de los árboles, los cuales siempre conservan sus hojas, y porque se encuentran en zonas donde las lluvias son frecuentes y abundantes. Quienes han visitado la Zona Arqueológica de Palenque, seguramente se han admirado de la belleza de este tipo de selvas, hábitat de monos aulladores, tucanes y en las áreas más conservadas encontramos jaguares. Las Selvas Altas son uno de los ecosistemas con mayor riqueza de especies en México y el mundo, pero también han sido los más afectados por el hombre y en nuestro país están en grave peligro de desaparecer.

Ángel Gabriel Becerra Vázquez. es Biólogo y Maestro en Ciencias por la UNAM. Ha trabajado en proyectos relacionados con el conocimiento, conservación y restauración de selvas en el sureste mexicano. Además, Ángel ha participado en proyectos de divulgación de la ciencia y de vinculación con la sociedad. Actualmente, Ángel realiza sus estudios de doctorado en el Instituto de Ecología de la UNAM. Su tema de interés es el funcionamiento y diversidad de las plantas de las selvas tropicales en México así como su conservación y restauración.

Los hidrocarburos son de los contaminantes del suelo, más comunes y persistentes. El propósito de la restauración biológica no solo es modificar el tiempo de degradación y transformación de contaminantes en el suelo, también la conservación de la calidad del mismo. Los microorganismos pueden producir una amplia variedad de Biosurfactantes, ya sean de alto o bajo peso molecular, con capacidades diferentes, pero que auxilian en la degradación de compuestos insolubles. El género Rhodococcus se caracteriza por bacterias Gram positivas (pueden presentar variabilidad), y que se han reportado como degradadotas de hidrocarburos y productoras de Biosurfactantes.

Dra. Guadalupe Virginia Nevárez Moorillón es Química Bacterióloga Parasitóloga. Recibió el Premio Chihuahua en en Área de Tecnología y en el área de Ciencias Biológicas así como del Premio Nacional en Ciencia y Tecnología de Alimentos, en la Categoría Profesional en Ciencia de Alimentos y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Así mismo ha sido viceperesidenta y presidenta de la Asociación Mexicana de Ciencias de los Alimentos.

La Etnobiología es una ciencia emergente, la cual concilia las ciencias naturales con las ciencias sociales, específicamente la Biología con la Antropología o Etnología, la cual con la crisis ecológica y el calentamiento global se vuelve una alternativa académica para comprender y dar respuestas a las crisis socioambientales mediante el dialogo de saberes entre los conocimientos científicos y los tradicionales.

Rafael Serrano González es Biólogo y Maestro en estudios Mesoamericanos por la UNAM. Organizador de más de 10 Exposiciones sobre el patrimonio biocultural mexicano que se han presentado en el Museo de Arte Popular en Cusco, Perú y otros

Ha trabajado con pueblos del Estado de Chiapas, investigando que animales emplean en su medicina tradicional, para pronosticar eventos y con simbolismo mágico religioso.

Actualmente desarrolla una investigación sobre la herencia biocultural de Milpa Alta, particularmente de Santa Ana Tlacotenco