Como consecuencia de los movimientos sociales de las décadas de los años sesenta y setenta en defensa del ambiente por las actividades antropocéntricas es que se comienza a hacer un fuerte trabajo internacional que tuvo como resultado diversas cumbres internacionales —Estocolmo, Río, Johannesburgo y Río+20— a fin de establecer compromisos internacionales por diversos países y que implementaran esos compromisos adquiridos dentro de sus legislaciones nacionales a fin de generar nuevos modelos de desarrollo sustentables que cubran las necesidades de las generaciones actuales sin poner en riesgo a las generaciones futuras, para lograr esos compromisos referidos es que resulta necesaria la labor jurídica, así como otras áreas de estudio, que de manera conjunta busca crear los instrumentos legales necesarios para prevenir y controlar los efectos negativos al ambiente.

Juan Ramón García Feregrino. Es egresado de la Licenciatura en Derecho por la Universidad de Londres; Maestrante en Derecho Ambiental por la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco; actualmente es docente en el Centro de Estudios Superiores en Ciencias Jurídicas y Criminológicas. Ha participado como ponente en diversos Foros nacionales e internacionales y se especializa en temas de ciudadanía, participación ciudadana, democracia ambiental y el estudio de caso del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Más info en: www.garciamayaabogados.com

En el centro del Golfo de California, frente al Puerto de Guaymas, Sonora, se encuentra una cuenca marina a 2000 metros de profundidad debajo del nivel del mar, donde se encuentran chimeneas con descargas de agua a temperaturas muy elevadas, hasta 300 °C. Este sistema hidrotermal producto del vulcanismo permite la existencia de organismos con adaptaciones particulares pues están expuestos a temperaturas extremas, sin luz ni oxígeno para realizar sus funciones. El ser humano ha podido descender a estas profundidades mediante el uso de submarinos especiales, como el Alvin, y recoger muestras de estos organismos marinos que no solo tienen interés científico sino que pueden ayudar a resolver problemas de salud, entre otros. Nuestros invitadas platicarán sobre su participación en una de estas impresionantes expediciones.

Invitadas:
Fanny Reisman Moussan. Bióloga por la UAM-X, Maestra en Ciencias por el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM.

Ruth Esther Villanueva Estrada. Doctora en Ciencias por el Instituto de Geofísica de la UNAM con maestría en Ciencias del Mar y Limnología. Investigadora titular del Instituto de Geofísica de la UNAM.

En el centro del Golfo de California, frente al Puerto de Guaymas, Sonora, se encuentra una cuenca marina a 2000 metros de profundidad debajo del nivel del mar, donde se encuentran chimeneas con descargas de agua a temperaturas muy elevadas, hasta 300 °C. Este sistema hidrotermal producto del vulcanismo permite la existencia de organismos con adaptaciones particulares pues están expuestos a temperaturas extremas, sin luz ni oxígeno para realizar sus funciones. El ser humano ha podido descender a estas profundidades mediante el uso de submarinos especiales, como el Alvin, y recoger muestras de estos organismos marinos que no solo tienen interés científico sino que pueden ayudar a resolver problemas de salud, entre otros.

Invitadas:
Fanny Reisman Moussan. Bióloga por la UAM-X, Maestra en Ciencias por el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM.

Ruth Esther Villanueva Estrada. Doctora en Ciencias por el Instituto de Geofísica de la UNAM con maestría en Ciencias del Mar y Limnología. Investigadora titular del Instituto de Geofísica de la UNAM.

La captación de agua de lluvia ha retomado nuevo auge con la crisis del agua en muchas zonas del mundo, originada por su escasez, elevado consumo, precio, y paradójicamente, desperdicio. A diferencia de otras tecnologías, como la desalación de agua de mar, su costo es mucho menor, con la condición de contar con precipitaciones pluviales suficientes. Además, es una solución que incluso puede ser realizada por cada familia. La captación de agua de lluvia es una tecnología que se ha practicado en el pasado todo el mundo, tanto en Europa, como América; baste recordar que las casas griegas, etruscas y romanas contaban con el “impluvium”, un estanque rectangular ubicado generalmente en el patio central y donde se recogía el agua de lluvia que escurría desde los tejados. El exceso de agua se almacenaba en una cisterna. La captación de agua de lluvia tiene aplicaciones no solo en las ciudades, sino también para viviendas rurales aisladas, pues resulta caro y difícil conectarlas a una red municipal de agua potable, además es útil para la producción agrícola en viveros.

JESÚS HIRAM GARCÍA VELÁZQUEZ.
Mstro. en Ingeniería Ambiental por la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Actualmente es Director de Ingeniería del proyecto Isla Urbana dónde desarrolla e implementa proyectos de aprovechamiento integral de agua que incluyen sistemas de captación de lluvia, con más de 7500 sistemas instalados en México.

Las llamadas “mareas rojas”, son fenómenos que se han dado de manera natural desde hace más de 130 millones de años. Estos fenómenos se caracterizan por un cambio de color en el mar, el cual puede volverse rojo, pero también naranja, verde, amarillo, o puede observarse en las noches como brillo marino. Incluso, algunas veces, no son visibles, ya también que ocurren en el fondo del mar, a 10, 20 o más metros de profundidad.

Debido a que estos fenómenos realmente no están relacionados con las mareas y ya que pueden ser de diversos colores, el término correcto es: “Florecimientos Algales Nocivos (o FAN)”. Los FAN están formados por miles de millones de algas microscópicas. Estas algas viven normalmente en el mar y son el alimento de muchas especies de importancia económica, como sardinas, camarones, ostiones y almejas. El problema surge cuando una especie empieza a reproducirse de manera acelerada, eliminando a otras, creando estos “florecimientos” que pueden ser tan densos que consumen todo el oxígeno disponible en el agua. El problema empeora si la especie además es productora de toxinas, lo cual puede afectar al ser humano y otras especies en la cadena alimenticia.

Invitada: Lorena Durán Riveroll. Es Egresada del ITESM Campus Guaymas, de Ingeniería Bioquímica. Realizó una segunda carrera, Lengua y Literatura, en la UABCS. Estudió la maestría y el doctorado en Ciencias Marinas, con especialidad en química de ficotoxinas en el CICIMAR – IPN. Actualmente es Catedrática CONACyT en el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM

Las medusas, mejor conocidas por la gente de mar como “aguamalas”, son animales de cuerpo gelatinoso que parecen delicadas campanas transparentes con finos tentáculos. Se desplazan en el mar mediante contracciones rítmicas, tomando agua y luego expulsándola. Las medusas tienen colores y formas muy llamativos que las hacen muy atractivas para los turistas, especialmente para los niños, que las confunden con hermosos globos flotando, pero al tocar sus tentáculos pueden sufrir severas reacciones alérgicas e intenso dolor.
 
Los tentáculos de las medusas poseen células especializadas que secretan substancias que afectan el sistema nervioso de sus presas, generalmente peces. Las toxinas de las medusas son parecidas a algunos venenos de serpientes y alacranes; paradójicamente, tienen aplicaciones médicas potenciales, por ello son de gran interés científico, en especial para las Neurociencias.
 
Mónica Adriana Torres Ramos. Es Bióloga, Maestra en Biología Celular y Doctora en Neurociencias egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México. Con estudios posdoctorales en Neurociencias de la Universidad del País Vasco, España. Actualmente es investigadora en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez.
El complejo lagunar Ojo de Liebre, Guerrero Negro es la salina natural más grande del mundo, se encuentra en el estado de Baja California Sur. Es parte del corredor del Pacifico que utilizan las aves migratorias que vienen desde Alaska incluso Rusia para pasar el invierno en diversos humedales de México, así como en Centro y Sudamérica. El complejo lagunar ha sido nombrado sitio prioritario por la comisión RAMSAR. Si eres un amante de las aves, aquí definitivamente encontrará un espectáculo natural único: ¡4,000 o 6,000, incluso más aves, de diferentes especies, moviéndose al mismo tiempo, como si fuera un solo ser!
 
Iván Fernando Pozas Ocampo. Biólogo Marino, egresado de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, donde trabajó con aves playeras, acuáticas y marinas. Actualmente estudia la Maestría en Ciencias en el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) con venenos de serpientes de cascabel.
Los bioplásticos provienen de fuentes naturales y renovables. Todos son degradables por microorganismos como las bacterias, hongos y algas. Los primeros bioplásticos conocidos fueron fabricados a partir de vegetales, en especial del almidón de la papa, maíz y yuca, proporcionando materiales para elaborar cubiertos, envases y bolsas.
 
Hoy día existen una variedad de bioplásticos provenientes de bacterias, como los PLA y PHA que ya se comercializan; pero todavía no pueden competir en precio con los plásticos tradicionales, ya que su fabricación sigue siendo más cara. También están limitados precisamente por su biodegradabilidad, pues a veces se necesitan materiales para fabricar productos de larga duración; pero, la estabilidad de los bioplásticos es suficiente para fabricar la mayoría de los envases que utilizamos y tiramos cada día, por lo que su uso contribuye a disminuir la acumulación de residuos.
 
Daniel Arrieta Baez es Químico Farmacéutico Biólogo por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, realizo su maestría en el Instituto Politécnico Nacional y su Doctorado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM. Realizo un postdoctorado en la City University de Nueva York, en los Estados Unidos. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores. Trabaja en el Instituto Politécnico Nacional, institución que en 2016 le otorgó el Premio a la Investigación por dirigir el proyecto “Obtención de Biopolímeros de los Residuos Agroindustriales de la Cáscara del Jitomate.”
Se estima que la producción de plásticos a nivel mundial equivale a 300 millones de toneladas por año. Un estudio calcula que se han producido 8,300 millones de toneladas de plásticos desde que se produjeron a gran escala en la década de 1950, esta cifra equivaldría al peso de mil millones de elefantes. Su durabilidad los convierte en materiales comercialmente favorables, pero sobre todo en contaminantes persistentes. En la última década, ha surgido un gran interés en el estudio de los desechos plásticos en mares, lagos y ríos, el cual se ha extendido a los microplasticos, es decir: fragmentos menores a 5 milímetros.
 
En la actualidad aún se desconoce el impacto adverso de los microplásticos en los océanos, así como su destino final y sus repercusiones ambientales, por lo que su estudio ha comenzado a ser abordado por diversos grupos de investigación. A pesar de que países como Estados Unidos y los que conforman la Unión Europea han reconocido esta problemática, e inclusive han fomentado políticas de restricción sobre estos desechos, en México los trabajos en este sentido son escasos.
 
Nancy Ramírez Álvarez es Oceanóloga y Doctora en Oceanografía Costera la por la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Autónoma de Baja California. Actualmente es investigadora en el Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la misma institución. Cuenta con 20 años de experiencia. Sus Líneas de investigación son: “Contaminación Ambiental (Marina y Terrestre)” y “Desechos Plásticos y su Repercusión en el Ambiente”. Actualmente estudia la presencia de microplásticos en el agua y sedimento de la Bahía de Todos Santos, en Baja California; México.

México es uno de los países con mayor biodiversidad del mundo. De acuerdo a un estudio publicado en 2013 por Llorente y Ocegueda en la Revista Mexicana de Biodiversidad, alberga alrededor de 23,000 especies de plantas, aproximadamente el 10% de todas las que existen en el mundo, ocupando el quinto lugar. En cuanto a fauna, es el segundo a nivel mundial en reptiles con 864 especies, el tercero en mamíferos con 564 y el quinto en anfibios con 376. Las actividades relacionadas con el ser humano han afectado en gran medida los ecosistemas y a las poblaciones de muchas especies. Algunos grupos de la sociedad civil se han organizado en defensa de la Biodiversidad y realizan numerosas acciones.

Leonardo Ramos Barbosa Es Presidente de Economía y Ambiente, Asociación Civil. Es Maestro en Educación y Comunicación Ambiental. Cuenta con 9 años de experiencia en educación ambiental. Laboró en la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la CDMX, en el área de Participación Ciudadana y Educación Ambiental.