En 1599 Acapulco se convirtió en un importante centro comercial gracias a la Nao de China, o Galeón de Manila, en la ruta entre España y el Lejano Oriente, pasando por México. Acapulco solo resurgiría en el siglo XX, cuando se convirtió en el centro turístico más importante del país. Sin embargo, la urbanización descontrolada del puerto, también ocasionó un sinnúmero de problemas ambientales, como la contaminación del mar, la destrucción de áreas naturales y la pérdida de diversidad biológica. Desde el punto de vista biológico, Acapulco aún es una localidad importante, ahí se encuentra un rico patrimonio natural que es necesario conserven, conozcan y disfruten los habitantes de este puerto, así como los visitantes.

Beatriz nació en Acapulco, Guerrero. Es bióloga y maestra en Biología por la Universidad Autónoma Metropolitana. Es consultora ambiental en proyectos de conservación y educación ambiental, conferencista, tallerista y periodista ambiental con perspectiva de género. Es autora del libro: “Mi Primera Educación Ambiental”, así como “Cuentos Verdes para la Familia”

A finales de 1800, la Sociedad Mexicana de Historia Natural albergó a un grupo de profesionales interesados en la Biología. En La Naturaleza, revista de esta Sociedad se le dio amplia difusión al estudio de los recursos naturales; también publicaron autores que estaban a favor o en contra de la teoría de evolución de Darwin. En 1882 se publicó “Transformación del ajolote mexicano en amblistoma” del genetista alemán Weismann. Este artículo dio lugar a una serie de discusiones en torno al concepto de variabilidad indefinida de Charles Darwin.

Los Naturalistas se encontraron en medio de una fuerte polémica ¿cuál es el origen en la transformación y los caracteres propios de una especie? Una de las mejores contribuciones a este debate fueron realizados por el destacado naturalista-paisajista José María Velasco.

Angélica Morales Sarabia Es historiadora y Doctora en Ciencias por parte de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Dirige el Programa de Historia de la Ciencia del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM. En sus líneas de investigación, . Ha publicado numerosos artículos y el un libro

La contaminación por hidrocarburos tiene graves consecuencias ambientales puede afectar ambientes marinos de agua dulce o suelo y es tóxico para plantas y animales que viven en estos ambientes. Un ejemplo son los accidentes de derrames petroleros en el mar en donde muchos animales marinos mueren porque se ven impregnados con petróleo. El problema es grande porque no tenemos cuantificado el impacto sobre aguas superficiales y suelos . Por ello es importante desarrollar herramientas para la recuperación de sitios contaminados con derivados de petróleo y los microorganismos degradadores de hidrocarburos pueden ser una muy buena herramienta

Dra. Guadalupe Virginia Nevárez Moorillón es Química Bacterióloga Parasitóloga. Recibió el Premio Chihuahua en en Área de Tecnología y en el área de Ciencias Biológicas así como del Premio Nacional en Ciencia y Tecnología de Alimentos, en la Categoría Profesional en Ciencia de Alimentos y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Así mismo ha sido viceperesidenta y presidenta de la Asociación Mexicana de Ciencias de los Alimentos.

Un bonsái es un árbol en miniatura por el arte y obra de los seres humanos, No es una especie enana, sino que, trabajado y diseñado a escala, nos recuerda un paisaje natural. De hecho, cualquier planta leñosa -incluidos los arbustos- puede convertirse en un bonsái, el cual se comporta como un árbol en su ambiente natural: florecen en primavera y dan frutos en otoño. Aunque la palabra bonsái (‘bon’, bandeja, y ‘sai’, cultivar) es un término japonés, se piensa que los primeros bonsái fueron llevados desde China a Japón como recuerdos religiosos desde hace 1200 años.

Araceli Zárate Aquino, Es Agrónoma por la Universidad Autónoma Chapingo, Maestra en Ciencias en Botánica por el Colegio de Posgraduados en Ciencias Agrícolas. Actualmente labora en el Jardín Botánico de la UNAM.

La Etnobiología es una disciplina científica de carácter ínter y transdisciplinario, con raíces en la Biología y la Antropología, entre otras. Se enfoca al estudio de plantas, animales, y hongos, silvestres y domesticados, en sus interacciones con los seres humanos; esto, con la finalidad de identificar, describir, clasificar e interpretar las concepciones culturales de los pueblos sobre la naturaleza, así como determinar su valoración social, analizando sus prácticas de aprovechamiento, conservación biológica y cultural para lograr la continuidad de la vida y las sociedades que las llevan a cabo
 
Olga Lucía Sanabria nació en Cali, Colombia, obtuvo el grado de Doctora en Ciencias (Biología) en la UNAM y la Maestría en Ecología en el INIREB en Xalapa, México. Es fundadora y coordinadora del Doctorado en Etnobiología y Estudios Bioculturales en la Universidad del Cauca en Colombia. Desde hace 30 años realiza investigaciones sobre recursos vegetales entre comunidades indígenas de México y Colombia.
 
Para más información consulta el siguiente enlace:
http://www.unicauca.edu.co/posgrados/
El dibujo de plantas, animales y paisajes ha acompañado a la ciencia desde hace siglos, puesto que era la principal forma de representar a los seres vivos. Es por ello, que los artistas plásticos han estado presentes al lado de los naturalistas y científicos en sus investigaciones y expediciones, pero incluso pueden tener ambas vocaciones. Un ejemplo destacado es José María Velasco, quién fue un notable pintor del siglo XIX y principios del siglo XX, sus hermosos paisajes son un triste testimonio del ecocidio que ha tenido lugar y sigue ocurriendo en el Valle de México. El artista José María Velasco también fue científico y estudió con una mirada evolucionista a los ajolotes. Aunque desconocidos para el gran público, hoy día, la ilustración de la naturaleza tiene notables representantes en nuestro país, que aportan una visión única sobre nuestro patrimonio natural y contribuyen con su sensibilidad y compromiso a la preservación y manejo sustentable de especies y ecosistemas.
 
Para conversar sobre esta tradición de ilustrar la naturaleza contamos hoy con el biólogo, paisajista e ilustrador ASLAM NARVAÉZ PARRA. Nació en 1981 en el Distrito Federal, pero la mayor parte de su vida ha transcurrido en el estado de Querétaro. Su trabajo con la pintura comenzó hace 21 años. Debido su ímpetu por conocer la naturaleza estudió la carrera de Biología en la Universidad de Autónoma de Queretaro. Esto sin abandonar su actividad pictórica, a la que posteriormente se dedicó de tiempo completo con el paisajismo y la ilustración científica

Con el favor del Rey de España, el médico y naturalista español Francisco Hernández recorrió buena parte del centro México de 1571 a 1576 para registrar el conocimiento que los naturales tenían sobre las plantas medicinales, los animales y los minerales. Con esta información escribió “La Historia Natural de la Nueva España”. Está obra, cuya supervivencia fue un verdadero milagro, es la fuente más rica en información sobre la naturaleza y en especial sobre las plantas medicinales de la época colonial. También es una ventana en el tiempo pues nos permite acercarnos al pensamiento y forma de curarse de quienes vivieron hace 5 siglos. Imagenes: «El Preguntador» atribuida a Francisco Hernández. «Hernandia sp.» Género dedicado al Protomédico Francisco Hernández por el padre de la botánica moderna Carlos Linneo.

Dr. Bruno Giovanni Parodi Callejo, Médico Cirujano por la Facultad de Medicina de la UNAM, con una especialidad en Etnohistoria Prehispánica, y Doctor en Historia. Es cofundador del Centro de Investigación Popular en Plantas Medicinales y Microdosis A.C. e investiga la Flora Medicinal de Morelos. Es Profesor en la Facultad de Medicina en la UNAM.

Una planta es tóxica cuando al ser ingerida por una persona o un animal, o al tener contacto con ella, le provoca trastornos en los distintos aparatos y sistemas, que van desde irritación en la piel, hasta en casos extremos, la muerte.Muchas especies vegetales tóxicas, como “La Tullidora”, solo se encuentran en ambientes silvestres; sin embargo, otras, como el “Toloache” y el “Codo de Fraile” son objeto de la atención del ser humano, quién las busca, e incluso cultiva, con fines ornamentales, medicinales, alimenticios y ceremoniales. En el caso de ciertas plantas medicinales, la frontera entre la acción terapéutica y sus efectos nocivospotenciales puede ser estrecha. Algunos factores,como la cantidad ingerida,la forma de consumo,incluso la época de colecta, pueden contribuir a su toxicidad. Establecer esas diferencias, a menudo sutiles, requiere de conocimientosque los campesinos, grupos originarios y médicos tradicionales han adquirido conviviendo cotidianamente con la naturaleza. Los científicos han establecido que las substancias tóxicas son, en realidad defensas de las plantas a sus depredadores, pero cuando estos logran adaptarse, el peor veneno puede transformarse en un deliciosocondimento, incluso llegar a ser indispensable para su desarrollo.

Abigail Aguilar Contreras
Bióloga y Maestra en Ciencias por la UNAM. Hasta su jubilación dirigió el Herbario del Instituto Mexicano del Seguro Social. Es autora de cuatro libros y muchos artículos científicos. En 2015 recibió el premio Martin de la Cruz que otorga la Secretaria de Salud, reconociendo así el fructífero trabajo de la experta más importante del país en plantas medicinales.

Por sexta ocasión se llevará acabo el Coloquio Nacional de Estudiantes y Egresados de los Programas Académicos en Educación Ambiental donde se busca brindar un espacio de encuentro a actores sociales vinculados a la educación ambiental. Se presentarán trabajos, ponencias, talleres, así como la presentación libros y otros productos académicos. Tendrá participación de universidades como la Pedagógica Nacional, Unidad Reynosa y Unidad Azcapotzalco Ciudad de México, Universidad de Guadalajara y la Universidad Autónoma de la Ciudad de México

El VI Coloquio Nacional de Estudiantes y egresados de Programas Académicos de Educación Ambiental se llevará acabo. el 23, 24 y 25 de mayo de 2018 en Gómez Farías, Tamaulipas, Centro de interpretación Ecológica, Reserva de la Biosfera “El Cielo”

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán.
Doctor en Administración Pública. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Investigador del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA) de la Universidad Anáhuac. Es coordinador Académico de la Maestría en Educación Ambiental de la UPN. Es autor de numerosas publicaciones.

La vida diaria, laboral, doméstica parece predecible y rutinaria; sin embargo, si somos curiosos, al observar el entorno cotidiano, al hacer la comida, al barrer el patio, al tomar un cucharón de madera, una escoba de varas, una jícara, un estropajo, nos surgen varias preguntas: ¿De qué planta está hecho este objeto? ¿Cómo fue elaborado? ¿Dónde, cuándo y por qué lo compré? Muchos de los utensilios cotidianos nos parecen hermosos y nos traen recuerdos; pero también, también las golosinas, juguetes y adornos populares, como los mazapanes de pepita,trompos y máscaras, provocan la nostalgia de épocas pasadas, nostraen el bullicio del presente, amor, alegría, llanto, olores y sabores. La cotidianidad vegetal, nuestro tema de hoy, tiene como objetivo reencontrarnos con objetos de uso común que tienen valor estético y forman parte de nuestra cultura rica en colores, formas y recursos vegetales.

Abigail Aguilar Contreras es Bióloga y Maestra en Ciencias por la UNAM. Hasta su jubilación dirigió el Herbario del Instituto Mexicano del Seguro Social. Es autora de cuatro libros y muchos artículos científicos. En 2015 recibió el premio Martin de la Cruz que otorga la Secretaria de Salud, reconociendo así su fructífero trabajo en etnobotánica.