En el mes de octubre del 2015 el comité Nobel anuncio que otorgaba el Premio Nobel de Medicina y Fisología a tres investigadores que desarrollaron nuevos medicamentos para el tratamiento de enfermedades causadas por parásitos y que durante años han asolado a la Humanidad. Entre los galardonados se encuentra la Dra. You-you Tu por crear un medicamento novedoso contra la malaria, a partir de su descubrimiento de una substancia llamada artemisinin presente en la planta Artemisia annua usada en la medicina tradicional china.
La malaria o paludismo es una enfermedad causada por varios protozoarios microscópicos del género Plasmodium, que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos del género Anopheles. Hasta las décadas de 1960 y 1970 se habían utilizado diversos fármacos en el tratamiento de la malaria, pero en esa época aparecieron parásitos resistentes a los medicamentos convencionales, como la cloroquina, causando nuevamente gran mortalidad, especialmente en los países en desarrollo.
La substancia Artemisinin descubierta por You you y sus colaboradores en la planta china “Qinghao” ha permitido salvar miles de vidas en todo el planeta. Sin embargo, el descubrimiento de la substancia Artemisinin llamada originalmente “Qinghao-su” (esencia del Qinghao) tiene una historia secreta (el Proyecto Militar Chino 523) en el marco de Guerra de Vietnam (1955-1975), que hoy se recuerda con el Premio Nobel de Medicina 2015. En el momento del descubrimiento del Artemisinin, los soldados vietnamitas y norteamericanos tenían dos enemigos en común: un mosquito y un parásito microscópico.
Conversaremos sobre la Historia Secreta del Artemisinin y el Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2015 con nuestro invitado: Javier Rodrigo Reyes Pinzón. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Maestro en Mercadoctenia por la Universidad Anahuac, México, Es colaborador y coordinador de este programa de radio.

José Mariano Mociño nació el 24 de septiembre de 1757 en Real de Minas de Temascaltepec, Estado de México. Botánico, zoologo, médico, es uno de los sabios mexicanos más relevantes, pero lamentablemente menos conocidos. Participó de manera destacada en la Real Expedición Botánica de Nueva España. Esta expedición fue una de las más complejas, entre muchas que organizó la Corona española durante el siglo XVIII. Fue difícil por la duración, por la extensión de sus recorridos pues llego hasta la Isla de Nutka en el actual territorio de Canadá, así como por la extraordinaria calidad y cantidad de los materiales que se reunieron. La botánica, durante el movimiento intelectual de la ilustración, atrajo la mirada de muchos países por los abundantes usos de plantas: agrícolas, medicinales, tintóreas, textiles, maderables, entre otras. No obstante de ser una expedición botánica también estudiaron plantas sin semillas y animales. Mociño murió en Barcelona en 1820 y han pasado casi dos siglos para que se conozca buena parte de su labor como naturalista.

José Luis Godínez Ortega. Doctor en Ciencias Marinas por el CINVESTAV, Unidad Mérida. Curador de la Colección de Algas y del Acervo Histórico del Herbario Nacional del Instituto de Biología de la UNAM. Investiga las Algas Marinas y la Historia de la Biología en México. Participó en el proyecto “La Real Expedición Botánica a Nueva España”, obra en 12 volúmenes publicada en el Centenario de la Fundación de la Universidad Nacional. Ha publicado otros libros sobre Creación del Instituto de Biología y sobre la Historia de la Botánica.

José Mariano Mociño nació el 24 de septiembre de 1757 en Real de Minas de Temascaltepec, Estado de México. Botánico, zoologo, médico, es uno de los sabio mexicanos más relevantes, pero lamentablemente menos conocidos. Participó de manera destacada en la Real Expedición Botánica de Nueva España. Esta expedición fue una de las más complejas, entre muchas que organizó la Corona española durante el siglo XVIII. Fue difícil por la duración, por la extensión de sus recorridos y por la extraordinaria calidad y cantidad de los materiales que se reunieron. La botánica, durante el movimiento intelectual de la ilustración, atrajo la mirada de muchos países por los abundantes usos de plantas: agrícolas, medicinales, tintóreas, textiles, maderables, entre otras. No obstante de ser una expedición botánica también estudiaron plantas sin semillas y animales. Mociño murió en Barcelona en 1820 y han pasado casi dos siglos para que se conozca buena parte de su labor como naturalista.

José Luis Godínez Ortega. Doctor en Ciencias Marinas por el CINVESTAV, Unidad Mérida. Curador de la Colección de Algas y del Acervo Histórico del Herbario Nacional del Instituto de Biología de la UNAM. Investiga las Algas Marinas y la Historia de la Biología en México. Participó en el proyecto “La Real Expedición Botánica a Nueva España”, obra en 12 volúmenes publicada en el Centenario de la Fundación de la Universidad Nacional. Ha publicado otros libros sobre Creación del Instituto de Biología y sobre la Historia de la Botánica.

La cuenca de México, en la cual está enclavada la capital del país, cuenta con un sistema hídrico muy interesante y complejo. Algunos hemos escuchado del origen lacustre y de la desaparición de los cinco lagos, que fueron parte de los relatos de Hernán Cortés y su ejército a su llegada a la Gran Tenochtitlán, para dar paso a la enorme mancha urbana en la que habitamos más de 15 millones de personas en la actual Ciudad de México. Pero, realmente pocos nos hemos preguntado ¿qué alimentaba a esos lagos? Y es ahí, donde entra la historia de al menos 43 ríos y arroyos, algunos perennes y otros sólo de temporal, que hoy en día tenemos prácticamente olvidados, a no ser por la nomenclatura de algunas calles y avenidas vehiculares que aún ostentan su nombre: Río Becerra, Río Mixcoac, Río de los Remedios, Río Consulado, Rio Magdalena.

En el imaginario colectivo muy pocos recuerdan que donde hoy transitan un sinnúmero de automóviles, antes transcurrían ríos; que, debajo de la capa de asfalto que hoy cubre esas calles, hay grandes tuberías en las cuales fluye el agua convertida en desecho. Y nos preguntamos: ¿Es que ha desaparecido todo vestigio de ese pasado?… No, aún no. Algunos de esos ríos subsisten en las montañas, especialmente en las zonas altas del Ajusco y en la Sierra de las Cruces. Para platicar de Los Ríos de la Ciudad de México, contamos hoy con: José María Nava Townsend.

José María Nava Townsend. Es Arquitecto y Maestro en Desarrollo Urbano por la Universidad Iberoamericana. Es profesor en dicha Universidad desde 1990. Coordinó la Licenciatura en Arquitectura de 2009 a 2017.

Los suplementos botánicos son productos que contienen combinaciones de hierbas medicinales, vitaminas, minerales, y aminoácidos, que se utilizan para complementar la dieta. Legalmente no son medicamentos, aunque muchas personas les atribuyen propiedades medicinales. Los suplementos alimenticios botánicos vienen en muchas presentaciones, por ejemplo: tabletas, cápsulas, polvos, barras energéticas y líquidos. Estos productos están disponibles en tiendas especializadas, así como en Internet; incluyen materiales vegetales, extractos, hierbas, algas, hongos macroscópicos, o combinaciones de estos. Los suplementos alimenticios cada vez adquieren mayor importancia económica y social, por lo cual es necesario desarrollar métodos para asegurar su autenticidad, calidad y seguridad.

Ezra cursó la Licenciatura y Maestría en Biología Experimental en la Universidad Autónoma Metropolitana, en México. Obtuvo su Doctorado en Farmacología y Química Medicinal en la Universidad del Pacifico, en los Estados Unidos, donde actualmente reside. Ha publicado más de 100 artículos científicos y de divulgación, así como informes técnicos sobre plantas medicinales. Actualmente es asesor en el American Botanical Council y en la Universidad Estatal de San Diego, California; también es consultor independiente sobre suplementos nutricionales

La arqueología se dedica al estudio e interpretación de diversos aspectos del pasado del hombre, a través de los restos materiales que fueron creados modificados, y desechados; ya sea de forma intencional, accidental o imprevista. El trabajo del arqueólogo es similar al del detective, donde el contexto arqueológico equivale a la escena del crimen; todas las pruebas deben ser cuidadosamente recogidas, registradas e investigadas para proporcionar la mayor información posible, independientemente que se encuentren en tierra, o en el agua.


Laura Carrillo Márquez es Arqueóloga egresada de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Desde 1996 es investigadora de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, y es responsable de dos proyectos arqueológicos. Ha publicado numerosos artículos científicos y de divulgación. El más reciente en la Revista Arqueología Mexicana, Número 105, Septiembre-Octubre 2017, pp. 65-69, titulado: La Riqueza Natural y Cultural de Banco Chinchorro.

Las iguanas son reptiles relativamente grandes, dependen de la temperatura ambiental para calentar su cuerpo. Se alimentan de insectos, hojas, tallos y frutos. Habitan principalmente en las zonas tropicales de América. Este grupo de organismos tiene miembros muy carismáticos como la iguana verde y las iguanas marinas de las islas Galápagos. México tiene una alta diversidad de iguanas, muchas de estas especies han sido aprovechadas a lo largo de los siglos pero actualmente se encuentran amenazadas. Las iguanas son dispersoras de semillas, por ello es esencial su conservación para el buen funcionamiento del ecosistema. Además al formar parte de la dieta en muchas comunidades de México, forman parte de su cultura y sus tradiciones, las cuales también deben protegerse.

Eugenia Zarza es una bióloga evolutiva interesada en entender el origen de la biodiversidad de México a partir del estudio del ADN, y busca aplicar este conocimiento para el uso adecuado y conservación de las especies. Eugenia obtuvo su título de bióloga en la Facultad de Ciencias de la UNAM y su doctorado en la Universidad de East Anglia en el Reino Unido estudiando la diversidad genética, evolución y conservación de la iguana negra. Actualmente es investigadora postdoctoral en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN, en Irapuato.

Un arrecife es una estructura creada por agregaciones de organismos (en gran parte corales) y sustratos rocosos, o incluso por sustratos artificiales como son los barcos hundidos. Los corales son animales pequeños que viven unidos formando colonias de hasta miles de individuos llamadas coral. Los corales están emparentados con las medusas y las anémonas. Debido a que los arrecifes proporcionan una gran complejidad de formas, proporcionan refugio y sustrato a una gran diversidad de seres como algas, esponjas, moluscos, peces, entre otros. De manera que los ecosistemas arrecifales se consideran de los más biodiversos del planeta. Desde tiempos históricos, los arrecifes coralinos han sido causantes de un gran cantidad de naufragios de embarcaciones, los cuales se produjeron en muchos casos por errores de navegación y/o el desconocimiento geográfico de las áreas de navegación, sumado al efecto de fenómenos meteorológicos como tormentas o huracanes que han provocado el encallamiento de un sinnúmero de embarcaciones en las zonas poco profundas de los arrecifes.

Pedro Horacio López Garrido. Biólogo egresado del Instituto Politécnico Nacional, realizó su maestría en Biología Marina en el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM. Desde el año 2004 es investigador en la Subdirección de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Claudia Iveth Girón Pillado. Bióloga egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana –Iztapalapa-, especialista en anatomía y taxonomía de maderas. Labora en la Subdirección de Arqueología Subacuática del del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Actualmente realiza sus estudios de maestría en la Universidad Autónoma Chapingo.