Sin duda, todos hemos observado en las aceras de nuestra ciudad, huellas de zapatos y de patas de animales, que nos indican que cuando el cemento estaba fresco, pasó por ahí una persona, un perro, un gato, incluso un ave. Estas huellas y rastros también encuentran de forma natural en las rocas, indicando que millones de años atrás, extraños seres vivos transitaron por ese lugar. Muchos de estos animales hoy están extintos; su existencia solo la deducimos gracias estas formas grabadas en las piedras. En nuestro país es prácticamente desconocida esta rama de la geología que se encarga del estudio de los icnofósiles.

Francisco Enrique Saldaña Monroy. Es Biologo y Maestro en Ciencias por la UNAM. Se especializa en Geología y Biología Marina.

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