La Etnobiología es una disciplina científica de carácter ínter y transdisciplinario, con raíces en la Biología y la Antropología, entre otras. Se enfoca al estudio de plantas, animales, y hongos, silvestres y domesticados, en sus interacciones con los seres humanos; esto, con la finalidad de identificar, describir, clasificar e interpretar las concepciones culturales de los pueblos sobre la naturaleza, así como determinar su valoración social, analizando sus prácticas de aprovechamiento, conservación biológica y cultural para lograr la continuidad de la vida y las sociedades que las llevan a cabo
 
Olga Lucía Sanabria nació en Cali, Colombia, obtuvo el grado de Doctora en Ciencias (Biología) en la UNAM y la Maestría en Ecología en el INIREB en Xalapa, México. Es fundadora y coordinadora del Doctorado en Etnobiología y Estudios Bioculturales en la Universidad del Cauca en Colombia. Desde hace 30 años realiza investigaciones sobre recursos vegetales entre comunidades indígenas de México y Colombia.
 
Para más información consulta el siguiente enlace:
http://www.unicauca.edu.co/posgrados/
El dibujo de plantas, animales y paisajes ha acompañado a la ciencia desde hace siglos, puesto que era la principal forma de representar a los seres vivos. Es por ello, que los artistas plásticos han estado presentes al lado de los naturalistas y científicos en sus investigaciones y expediciones, pero incluso pueden tener ambas vocaciones. Un ejemplo destacado es José María Velasco, quién fue un notable pintor del siglo XIX y principios del siglo XX, sus hermosos paisajes son un triste testimonio del ecocidio que ha tenido lugar y sigue ocurriendo en el Valle de México. El artista José María Velasco también fue científico y estudió con una mirada evolucionista a los ajolotes. Aunque desconocidos para el gran público, hoy día, la ilustración de la naturaleza tiene notables representantes en nuestro país, que aportan una visión única sobre nuestro patrimonio natural y contribuyen con su sensibilidad y compromiso a la preservación y manejo sustentable de especies y ecosistemas.
 
Para conversar sobre esta tradición de ilustrar la naturaleza contamos hoy con el biólogo, paisajista e ilustrador ASLAM NARVAÉZ PARRA. Nació en 1981 en el Distrito Federal, pero la mayor parte de su vida ha transcurrido en el estado de Querétaro. Su trabajo con la pintura comenzó hace 21 años. Debido su ímpetu por conocer la naturaleza estudió la carrera de Biología en la Universidad de Autónoma de Queretaro. Esto sin abandonar su actividad pictórica, a la que posteriormente se dedicó de tiempo completo con el paisajismo y la ilustración científica

Con el favor del Rey de España, el médico y naturalista español Francisco Hernández recorrió buena parte del centro México de 1571 a 1576 para registrar el conocimiento que los naturales tenían sobre las plantas medicinales, los animales y los minerales. Con esta información escribió “La Historia Natural de la Nueva España”. Está obra, cuya supervivencia fue un verdadero milagro, es la fuente más rica en información sobre la naturaleza y en especial sobre las plantas medicinales de la época colonial. También es una ventana en el tiempo pues nos permite acercarnos al pensamiento y forma de curarse de quienes vivieron hace 5 siglos. Imagenes: «El Preguntador» atribuida a Francisco Hernández. «Hernandia sp.» Género dedicado al Protomédico Francisco Hernández por el padre de la botánica moderna Carlos Linneo.

Dr. Bruno Giovanni Parodi Callejo, Médico Cirujano por la Facultad de Medicina de la UNAM, con una especialidad en Etnohistoria Prehispánica, y Doctor en Historia. Es cofundador del Centro de Investigación Popular en Plantas Medicinales y Microdosis A.C. e investiga la Flora Medicinal de Morelos. Es Profesor en la Facultad de Medicina en la UNAM.

Una planta es tóxica cuando al ser ingerida por una persona o un animal, o al tener contacto con ella, le provoca trastornos en los distintos aparatos y sistemas, que van desde irritación en la piel, hasta en casos extremos, la muerte.Muchas especies vegetales tóxicas, como “La Tullidora”, solo se encuentran en ambientes silvestres; sin embargo, otras, como el “Toloache” y el “Codo de Fraile” son objeto de la atención del ser humano, quién las busca, e incluso cultiva, con fines ornamentales, medicinales, alimenticios y ceremoniales. En el caso de ciertas plantas medicinales, la frontera entre la acción terapéutica y sus efectos nocivospotenciales puede ser estrecha. Algunos factores,como la cantidad ingerida,la forma de consumo,incluso la época de colecta, pueden contribuir a su toxicidad. Establecer esas diferencias, a menudo sutiles, requiere de conocimientosque los campesinos, grupos originarios y médicos tradicionales han adquirido conviviendo cotidianamente con la naturaleza. Los científicos han establecido que las substancias tóxicas son, en realidad defensas de las plantas a sus depredadores, pero cuando estos logran adaptarse, el peor veneno puede transformarse en un deliciosocondimento, incluso llegar a ser indispensable para su desarrollo.

Abigail Aguilar Contreras
Bióloga y Maestra en Ciencias por la UNAM. Hasta su jubilación dirigió el Herbario del Instituto Mexicano del Seguro Social. Es autora de cuatro libros y muchos artículos científicos. En 2015 recibió el premio Martin de la Cruz que otorga la Secretaria de Salud, reconociendo así el fructífero trabajo de la experta más importante del país en plantas medicinales.

Por sexta ocasión se llevará acabo el Coloquio Nacional de Estudiantes y Egresados de los Programas Académicos en Educación Ambiental donde se busca brindar un espacio de encuentro a actores sociales vinculados a la educación ambiental. Se presentarán trabajos, ponencias, talleres, así como la presentación libros y otros productos académicos. Tendrá participación de universidades como la Pedagógica Nacional, Unidad Reynosa y Unidad Azcapotzalco Ciudad de México, Universidad de Guadalajara y la Universidad Autónoma de la Ciudad de México

El VI Coloquio Nacional de Estudiantes y egresados de Programas Académicos de Educación Ambiental se llevará acabo. el 23, 24 y 25 de mayo de 2018 en Gómez Farías, Tamaulipas, Centro de interpretación Ecológica, Reserva de la Biosfera “El Cielo”

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán.
Doctor en Administración Pública. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Investigador del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA) de la Universidad Anáhuac. Es coordinador Académico de la Maestría en Educación Ambiental de la UPN. Es autor de numerosas publicaciones.

La vida diaria, laboral, doméstica parece predecible y rutinaria; sin embargo, si somos curiosos, al observar el entorno cotidiano, al hacer la comida, al barrer el patio, al tomar un cucharón de madera, una escoba de varas, una jícara, un estropajo, nos surgen varias preguntas: ¿De qué planta está hecho este objeto? ¿Cómo fue elaborado? ¿Dónde, cuándo y por qué lo compré? Muchos de los utensilios cotidianos nos parecen hermosos y nos traen recuerdos; pero también, también las golosinas, juguetes y adornos populares, como los mazapanes de pepita,trompos y máscaras, provocan la nostalgia de épocas pasadas, nostraen el bullicio del presente, amor, alegría, llanto, olores y sabores. La cotidianidad vegetal, nuestro tema de hoy, tiene como objetivo reencontrarnos con objetos de uso común que tienen valor estético y forman parte de nuestra cultura rica en colores, formas y recursos vegetales.

Abigail Aguilar Contreras es Bióloga y Maestra en Ciencias por la UNAM. Hasta su jubilación dirigió el Herbario del Instituto Mexicano del Seguro Social. Es autora de cuatro libros y muchos artículos científicos. En 2015 recibió el premio Martin de la Cruz que otorga la Secretaria de Salud, reconociendo así su fructífero trabajo en etnobotánica.

La guayaba es un fruto muy popular de origen americano que es utilizado para la elaboración de bebidas, ates y una variedad amplia de dulces populares en México y en otros países. Además de su uso como alimento, la guayaba ha sido conocida por sus propiedades medicinales desde tiempos precolombinos. En el Códice de la Cruz Badiano, se le conocía a la guayaba como xalxocotl (fruto agrio arenoso), el cual era usado para tratar problemas gastrointestinales. En nuestros tiempos, la guayaba se sigue utilizando para estos trastornos e incluso se han elaborado fitomedicamentos con extractos de sus hojas. Debido a sus múltiples usos, la guayaba ha sido introducida en un gran número de países, en donde es muy apreciada. Sin embargo, en algunas regiones se ha convertido en una especie invasora, poniendo en riesgo a los ecosistemas en los que se introduce.

Alfredo López Caamal, es Biólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México, tiene una maestría en ciencias por la misma institución, y actualmente es Candidato a Doctor en Ciencias por el Instituto de Ecología de la UNAM. Ha impartido más de 15 cursos en ecología, botánica y micología a nivel licenciatura y posgrado, asimismo, cuenta con siete artículos científicos publicados.

Considerado como uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo el cambio climático es un problema con características únicas, sus impactos mayores serán en el largo plazo e involucra interacciones complejas entre procesos naturales (fenómenos ecológicos y climáticos), procesos sociales, económicos y políticos. Desde pautas meteorológicas cambiantes, que amenazan la producción de alimentos, hasta el aumento del nivel del mar, que incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas, los efectos del cambio climático son de alcance mundial y de una escala sin precedentes. Si no se toman y aplican medidas a tiempo, será más difícil y costoso adaptarse a estos efectos en el futuro.

Maria de los Angeles Cauich García es Bióloga por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México y estudiante de Doctorado en el Posgrado de Ciencias del Mar y Limnología. Trabaja con la Doctora Maria Amparo Martínez Arroyo (Investigadora en el área de Aerosoles Atmosféricos en el Centro de Ciencias de la Atmosfera. UNAM) y el Dr. Lionel Denis (Investigador en el laboratorio de Oceanografía y Geociencias de la Universidad de Lille.1) con flujos de carbono en zonas costeras, en especial con CO2 y CH4 en diferentes interfases sedimento-agua-atmosfera

José Mariano Mociño nació el 24 de septiembre de 1757 en Real de Minas de Temascaltepec, Estado de México. Botánico, zoologo, médico, es uno de los sabios mexicanos más relevantes, pero lamentablemente menos conocidos. Participó de manera destacada en la Real Expedición Botánica de Nueva España. Esta expedición fue una de las más complejas, entre muchas que organizó la Corona española durante el siglo XVIII. Fue difícil por la duración, por la extensión de sus recorridos pues llego hasta la Isla de Nutka en el actual territorio de Canadá, así como por la extraordinaria calidad y cantidad de los materiales que se reunieron. La botánica, durante el movimiento intelectual de la ilustración, atrajo la mirada de muchos países por los abundantes usos de plantas: agrícolas, medicinales, tintóreas, textiles, maderables, entre otras. No obstante de ser una expedición botánica también estudiaron plantas sin semillas y animales. Mociño murió en Barcelona en 1820 y han pasado casi dos siglos para que se conozca buena parte de su labor como naturalista.
José Luis Godínez Ortega. Doctor en Ciencias Marinas por el CINVESTAV, Unidad Mérida. Curador de la Colección de Algas y del Acervo Histórico del Herbario Nacional del Instituto de Biología de la UNAM. Investiga las Algas Marinas y la Historia de la Biología en México. Participó en el proyecto “La Real Expedición Botánica a Nueva España”, obra en 12 volúmenes publicada en el Centenario de la Fundación de la Universidad Nacional. Ha publicado otros libros sobre Creación del Instituto de Biología y sobre la Historia de la Botánica.

La nochebuena es una planta que se utiliza desde tiempos prehispánicos como ornato y en rituales. En la actualidad es de suma importancia en la época navideña para el adorno de las casas. A pesar de ser nombrada flor, en realidad son hojas modificadas de color rojo, al centro de estas se encuentran agrupadas las verdaderas flores, muy pequeñas, de color amarillo.

Laura Trejo Hernández es Bióloga, Maestra y Doctora en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Actualmente es Catedrática del CONACYT en el Instituto de Biología de la UNAM, Unidad de Tlaxcala, en el Laboratorio Regional de Biodiversidad y Cultivo de Tejidos Vegetales.